Manual para conservar caminos (5 y FIN)
6) Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor. Atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas que asoman en el borde del camino te distraigan ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.
7) Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.
8) Los caminos se cruzan. Las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.
9) La naturaleza sigue sus propias reglas. Por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca y no te quejes de sus particularidades.
10) Haz de tu camino un espejo de ti mismo. No te dejes influir por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.
11) Ama tu camino. Sin este principio, nada tiene sentido.
A todos, que somos caminantes, para que no olvidemos lo que nos dijo Machado: Caminante, no hay camino, se hace camino al andar...
7) Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.
8) Los caminos se cruzan. Las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.
9) La naturaleza sigue sus propias reglas. Por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca y no te quejes de sus particularidades.
10) Haz de tu camino un espejo de ti mismo. No te dejes influir por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.
11) Ama tu camino. Sin este principio, nada tiene sentido.
PAULO COELHO
A todos, que somos caminantes, para que no olvidemos lo que nos dijo Machado: Caminante, no hay camino, se hace camino al andar...

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