miércoles, octubre 12, 2011

Albarracín



El pasado fin de semana estuvimos en Albarracín. Es un pueblo precioso situado en los Montes Universales y rodeado por el río Guadalaviar. En época musulmana fue ocupado por la tribu berberisca de los Ibn-Racin cuya herencia más clara es el propio nombre del pueblo. Albarracín llegó a ser un pueblo importante dentro de la comarca, así que tiene su catedral, su doble muralla, su iglesia de Santiago, su palacio obispal, su plaza mayor...lo más curioso es el trazado de las calles y algunas casas que están tal y como eran en siglo XVI; es el caso de la casa de la Julianeta, hoy casa-escuela de la Fundación Santa María. Gracias a Celia, nuestra guia en el recorrido de calles, supimos que en la tarde del sábado había un concierto gratuito en la iglesia de Santa María, y sin más detalles allá que nos fuimos. Resultó ser un concierto homenaje al maestro Padilla en el cincuentenario de su muerte. Una soprano, un violinista y un pianista nos sacaron por un tiempo de este bello pueblo turolense para trasladarnos a Valencia (Valencia) a Buenos Aires (Tango al corazón), a Paris (Ça C' est Paris) y a Madrid, nuestro Madrid (La Violetera, La Estudiantina madrileña).



A la fundación Santa María, por su labor recuperadora y restauradora de un pueblo tan bonito.

A los músicos que consiguen sosegarnos y que viajemos sin movernos.