domingo, octubre 30, 2011

El orden de las cosas

En la pasada semana del cortometraje de Arganzuela ví uno que me impresionó por lo bien hecho y porque trataba el desagradable tema del maltrato a una mujer con elegancia poética. En El orden de las cosas los objetos cotidianos simbolizan la atmósfera asfixiante en la que se desarrolla la historia, siendo una bañera el único espacio que ocupa Julia, y un cinturón el instrumento de maltrato y la atadura de la mujer al maltratador. Bien es verdad que no hay ninguna poesía en el maltrato pero para algunas personas, entre las que me incluyo, estas miserias son más digeribles con una cobertura de belleza.

También me ha gustado la belleza especial de la película Another Year; su belleza no está en la fotografía, ni en la música, ni en los actores o actrices, sino en la autenticidad de lo que relata, los dialogos desnudos sin literatura, y por supuesto en la bella actitud del matrimonio protagonista que trata de ayudar a sus amigos y familiares a sobrellevar los sinsabores del paso del tiempo y los sueños rotos de una juventud irrecuperable.

A los hermanos Esteban Alenda y Mike Leigh, directores del corto y de la peli respectivamente, por compartir su fina sensibilidad con nosotros, cada vez más insensibles en este mundo insensibilizado.